Aquí
tienes un listado con las recomendaciones más
comunes a la hora de acudir a la primera cita, y gracias
a las cuales te presentarás más tranquila
o tranquilo y con mayor seguridad.
- Si a la chica o al chico con el que te vas a citar
lo has conocido por Internet, asegúrate de que
antes de quedar con ella o con él te envíe
una o varias fotografías para conocer su aspecto.
Si esta persona se niega a enviarte una fotografía
suya, desconfía automáticamente de ella
y cancela la cita, ya que si no te quiere enviar una
fotografía es porque tiene algo que ocultar y
no merece la pena que pierdas el tiempo con personas
así.
- Por si se diera el caso de que la cita no se pudiera
celebrar en el sitio acordado por las circunstancias
que fuera, ten preparado siempre un plan opcional que
exponer a tu cita. Intenta dejar lo menos posible a
la improvisación durante la primera cita. Seguro
que tu pareja te lo agradecerá.
- Es muy recomendable que la primera cita no sea excesivamente
larga. No es necesario que paséis medio día
juntos para conoceros, sino que es mejor varias citas
cortas que una muy larga. Además, en el caso
de que tu cita no sea lo que esperabas, una cita corta
impide que pases un mal rato. Una primera cita con una
duración de entre una y dos horas estará
bien para comenzar. Además, siempre cabe la posibilidad
de ampliar esta duración en función de
cómo marchen las cosas.
- Sé puntual. Esta es posiblemente una de las
cosas que más hay que cuidar en la primera cita.
Una persona impuntual denota falta de interés
y además puede trastocar toda la organización
de la cita. Si sabes que vas a llegar tarde, comunícaselo
a tu cita con tiempo para no hacerla esperar en el lugar
de reunión.
- Lleva en mente una lista con diversos temas sobre
los que hablar para evitar posibles silencios incómodos.
Hablar de las aficiones, el trabajo (siempre y cuando
no sea para quejarse), el cine, los programas de televisión,
etc., son temas a los que se suele recurrir en estos
casos.
- Muéstrate agradable durante la cita. Si observas
que la persona con la que te has citado no es lo que
ibas buscando, esto no quita para que seas educado.
Evita mirar el reloj o cualquier otro acto que pueda
denotar aburrimiento como, por ejemplo, mirar hacia
otro lado mientras habla contigo. Haz un esfuerzo por
no hacer incómoda la velada y recuerda que otra
vez puedes ser tú el que no le gustes a la otra
persona y no te gustaría que te hiciesen pasar
un mal rato.
- No está de más que le dediques algún
halago a la otra persona, pero siempre dentro de unos
límites, sin llegar a ser empalagoso.
- Recuerda que una conversación es cosa de dos,
por lo tanto, no la intentes acaparar hablando tú
solamente. Deja que la otra persona también exponga
sus opiniones y su forma de ver las cosas, que aporte
temas sobre los que hablar. Ten presente que saber escuchar
también es una cualidad muy cotizada, igual o
más que la de hablar. De hecho, es preferible
excederse escuchando que hablando.
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